Lectura base para la evaluacion Bimestral
TEXTO BASE PARA LA BIMESTRAL PRIMER PERIODO grado 9
FASCISMO
Como movimiento político, nació en Italia ligado a la figura
de Benito Mussolini, y tomó por primera vez el poder en Roma en 1922. El rápido
triunfo de Mussolini provocó que el uso del término fascismo se extendiera para
referirse a los movimientos totalitarios de extrema derecha que nacieron en el
período de entreguerras en Europa. El
ejemplo más relevante fue la versión alemana encabezada por Adolf Hitler, el nacionalsocialismo
o nazismo. En España, el falangismo, y en cierta medida, la dictadura de
Francisco Franco tuvieron rasgos típicos del fascismo. Por extensión, y a veces
de forma poco apropiada, la palabra fascismo se utiliza para referirse a todo
tipo de movimientos autoritarios de extrema derecha que han ido surgiendo en el
mundo en épocas posteriores.
Preguntas frecuentes
1.
¿Qué fue el fascismo?
El fascismo fue un movimiento político que se impuso en
diferentes países europeos desde la década de 1920.
2.
¿Cuáles fueron los movimientos fascistas más
importantes?
Los movimientos fascistas europeos más importantes fueron el
italiano liderado por Benito Mussolini, el alemán dirigido por Adolf Hitler y
el español guiado por Francisco Franco.
3.
¿Qué establece la ideología fascista?
La ideología fascista defiende un nacionalismo radical, el
establecimiento de dictaduras autoritarias y la lucha contra el comunismo y
cualquier forma de oposición.
Orígenes del fascismo
En Italia, el fascismo surgió con los grupos paramilitares
llamados “camisas negras”.
El fascismo nació en sociedades afectadas por la Primera
Guerra Mundial (1914-1918), debido a diversos factores:
ü
La existencia de millones de excombatientes con
una ideología autoritaria, antidemocrática e hipernacionalista.
ü
Una fuerte crisis económica.
ü
El descontento nacionalista en algunos países
europeos como Italia o Alemania.
ü
El miedo de las clases medias y altas al triunfo
de una revolución comunista, tal como había pasado en Rusia en 1917.
Surgimiento del fascismo en Italia
En Italia, el fascismo tuvo sus orígenes con un poeta
italiano llamado Gabriele D’Annunzio, que fue soldado durante la Primera Guerra
Mundial y defendía ideas nacionalistas.
Al finalizar la Primera Guerra, los países aliados que
resultaron ganadores (Estados Unidos, Inglaterra, Francia e Italia) se
repartieron los territorios conquistados.
Los italianos consideraron que habían sido perjudicados en
el reparto, ya que no habían recibido los territorios que reclamaban. En este
contexto, D’Annunzio tomó por la fuerza la ciudad de Fiume (actual territorio
de Croacia), con un ejército de 2000 soldados.
En 1920 D’Annunzio, junto con el sindicalista Alceste de
Ambris, escribió una constitución llamada La carta de Carnaro e instauró en
Fiume un régimen particular en el que se atribuyó poderes especiales, ignorando
la democracia. Creó un grupo de militares de camisa negra que se encargaba de
reprimir y torturar a cualquier persona que criticara o se opusiera al régimen.
En paralelo, otro militar italiano llamado Benito Mussolini
estaba adquiriendo cada vez más poder. Mussolini aprovechó la situación de
descontento social por la crisis económica y los pocos beneficios que Italia
había obtenido tras la guerra. Se oponía a los movimientos socialistas y
comunistas italianos, y atacó a sus militantes con un ejército paramilitar,
también llamado camisas negras. Tras acceder al poder, Mussolini se inspiró en
muchas de las ideas y medidas tomadas por D’Annunzio en Fiume.
Surgimiento del fascismo en Alemania
El régimen fascista de Hitler persiguió a los judíos,
gitanos y homosexuales.
En 1933 el militar austrohúngaro Adolf Hitler tomó el poder
en Alemania, adoptando la visión fascista con un fuerte agregado de racismo
contra todos aquellos que no pertenecían a la raza aria, considerada superior.
El régimen fascista de Hitler persiguió a los judíos,
gitanos, homosexuales y enfermos mentales, además de los militantes de la
oposición política. Creó el nazismo o partido Nacional-socialista, bajo el lema
de Ein Volk, Ein Reich, Ein Führer, que en alemán significa: “un pueblo, un
imperio, un líder”.
Surgimiento del fascismo en España
En 1936 el militar Francisco Franco lideró un golpe de
Estado en España. Como en la ciudad capital el golpe no tuvo éxito, se
desencadenó la guerra civil española, que enfrentó a republicanos y sublevados
o revolucionarios.
En 1939 los sublevados resultaron victoriosos tras contar
con una fuerte unidad militar e instalaron una dictadura, que duró hasta 1975.
Su gobierno tuvo varios rasgos que compartió con los regímenes de Mussolini y
de Hitler.
Características del fascismo
Fascismo
El culto al líder era un elemento fundamental de la
ideología fascista.
Algunos rasgos comunes al fascismo son:
Totalitarismo. El partido oficial era el único
permitido, y las personas debían subordinarse al Estado. El uso de la fuerza y
la figura del gran líder fueron fundamentales para ejercer el control de la
sociedad.
Antiliberalismo. El liberalismo era considerado
una ideología débil, que atentaba contra los ideales de disciplina y obediencia.
Antimarxismo. El fascismo creía que la sociedad
debía ser una nación homogénea y creía que las ideas marxistas de la “lucha de
clases” atentaban contra su unidad. Las organizaciones socialistas, comunistas
y anarquistas fueron perseguidas.
Autoritarismo y militarismo. La sociedad era
pensada como una organización militar, en la que la disciplina y el orden eran
fundamentales. La policía y las fuerzas militares se encargaban de mantener la
obediencia de la sociedad a través de la violencia.
Nacionalismo exacerbado. El concepto de nación
era fundamental en los regímenes fascistas. La expansión territorial para
engrandecer el Estado nacional era uno de los objetivos principales.
Liderazgo carismático. La figura del jefe (duce
en Italia, führer en Alemania, caudillo en España) reunía el poder absoluto
sobre el partido, el Estado y la sociedad. El carisma del líder era difundido a
través de un sistema de propaganda que alimentaba el culto a la personalidad.
Empleo de la propaganda. El control de los
medios de comunicación fue fundamental para prohibir la libertad de expresión y
difundir la ideología a través de un importante aparato de propaganda política.
Empleo del terror. Quienes se oponían al régimen
totalitario eran amenazados, tomados prisioneros o asesinados.
Racismo. El fascismo discriminaba a la población
según el origen étnico o racial de las personas. En Alemania, se sostenía la
superioridad de la raza aria por sobre el resto de los habitantes y se llevó a
cabo el asesinato sistemático de judíos y gitanos.
El fascismo italiano
Benito Mussolini fue el líder del fascismo italiano que tomó
el poder en 1922.
En un contexto de crisis política, económica y social,
existía un gran descontento en la población italiana. Entre 1918 y 1920
estallaron miles de huelgas obreras en el país por el desempleo, los bajos
salarios y el cierre de fábricas. Por otro lado, el sector más pobre del
campesinado se rebeló contra sus patrones y se adueñó de propiedades rurales en
las afueras de Roma.
Mientras tanto, el gobierno liberal democrático no ofrecía
respuestas eficaces ni rápidas. En 1919, Benito Mussolini fundó los fasci
italiani di combattimento (“grupos armadas de combate”), un movimiento de
grupos paramilitares armados para combatir a los partidos de izquierda. Su
postura atrajo a buena parte de la población italiana y fue ganando el apoyo de
los empresarios, terratenientes, clases medias, el ejército y la Iglesia
católica, que eran sectores que temían la explosión de una revolución
comunista.
Con el apoyo político y económico de estos sectores, en 1921
creó el Partido Nacional Fascista. Al año siguiente, lideró un golpe de Estado,
conocido como “la marcha sobre Roma”. El gobierno liberal democrático dimitió y
el rey Victor Manuel III traspasó el gobierno a Mussolini.
A partir de 1924 Mussolini profundizó las políticas
fascistas para instalar un régimen totalitario: abolió los partidos políticos y
los sindicatos, suprimió libertades de expresión política (como las huelgas) y
se proclamó Duce (que significa “guía” o “líder”). Adquirió las funciones de
jefe de gobierno, primer ministro y secretario de Estado. En adelante, la
propaganda sistemática llevó a la exaltación de la figura del Duce como líder
carismático de la Italia fascista.
En términos sociales, reformó el sistema educativo para
controlar las ideas y los valores que se enseñaban en la escuela. Los docentes
y profesores universitarios debieron vestir camisas negras (como los fasci) y
jurar fidelidad al régimen.
En términos políticos, Mussolini intervino la organización
del poder. Disolvió la Camara de Diputados y la sustituyó en 1939 por la Cámara
de los Fasci y de las Corporaciones. Los diferentes cargos de poder fueron
ocupados por militantes fascistas designados por el Duce. El Papado y la alta jerarquía
de la Iglesia Católica apoyó el régimen fascista y ayudó en la construcción del
régimen totalitario.
En términos económicos, el gobierno de Mussolini buscó
intervenir las relaciones entre trabajadores y empresarios a fin de controlar
la actividad sindical. Los propietarios y obreros fueron agrupados en
corporaciones que se encontraban bajo estricta supervisión estatal. En el
ámbito rural, promovió el incremento de la producción agrícola y en el ámbito
urbano apostó a la industrialización concentrada, orientada al desarrollo de
armamento bélico.
En este contexto, hacia mediados de la década de 1930,
Mussolini comenzó su política exterior expansionista y reclamó territorios en
diferentes partes de África. En 1935, invadió Abisinia (actual Etiopía) y en
1936, pactó con Alemania una alianza militar.
El nacionalsocialismo alemán
El ascenso del nazismo contó con el apoyo de diferentes
sectores de la población alemana.
Luego de la Primera Guerra Mundial, se desató en Alemania
una crisis económica, política y social sin precedentes. La República de Weimar
(gobierno democrático liberal) no pudo hacer frente a los continuos reclamos de
los diferentes sectores de la sociedad y con la profundización de la crisis se
fue debilitando. En ese contexto, tanto los partidos de ultraizquierda y como
los de ultraderecha se popularizaron.
Adolf Hitler dirigió el Partido Nacional-Socialista Obrero
Alemán desde 1921. Era un partido nacionalista, antisemita y crítico de las
consecuencias en Alemania que tuvo la firma del Tratado de Versalles. En 1923,
durante una corta estancia en la cárcel, Hitler escribió “Mein Kampf” (que
significa “mi lucha”), el libro que resume su ideología .
La crisis de 1929 y su brutal repercusión en Alemania
permitieron que Hitler se ganara el apoyo del gran capital alemán y amplios
grupos de la población. En las elecciones de 1933, el partido nazi obtuvo el 45
% de los votos, y Hitler fue nombrado canciller. En 1934 alcanzó los votos
necesarios en el Parlamento para obtener plenos poderes y la facultad de dictar
leyes. Ante el fallecimiento del presidente Hindenburg, Hitler concentró todo
el poder en sus manos (las funciones de presidente y de canciller) y se
autoproclamó Führer del Tercer Reich de Alemania.
Desde entonces, Hitler impuso un régimen totalitario:
prohibió los partidos, eliminó libertades políticas y cívicas, y organizó a
persecución violenta y sistemática de sus adversarios a través de los grupos
paramilitares del partido (las SA y las SS), y la policía secreta (la Gestapo).
Los nazis buscaron homogeneizar la sociedad alemana imponiendo
su ideología en todos los aspectos de la vida y en todos los sectores sociales.
Para ello, se implementó la propaganda masiva que fomentaba el racismo, el
antisemitismo, el anticomunismo y el nacionalismo. Además, se alimentó el culto
al líder a través de la educación, y los desfiles y grandes eventos, en los que
se mostraban fotos de Hitler, cruces esvásticas y banderas nazis.
El racismo fue un aspecto clave de la ideología y las
políticas nazis. La discriminación racial se oficializó con el ascenso del
gobierno nazi y se profundizó en los años posteriores. Al comienzo, la
discriminación fue racial y propagandística. Luego, con las leyes de Nuremberg
firmadas en 1935, se asentaron las bases legales para desarrollar la
segregación espacial y cívica. Se crearon guetos barriales y se limitó la
libertad de circulación de las personas de origen o práctica judía. La
discriminación racial también alcanzó a los gitanos y otras minorías étnicas de
la población alemana.
Con el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, la población
de los guetos fue movilizada a campos de concentración y obligada a realizar
trabajos forzados, en condiciones de vida atroces. Esto implicó el diseño de un
sistema sofisticado para la explotación de las personas prisioneras. Hacia el
final de la guerra, el gobierno nazi dictaminó la “solución final del problema
judío”, que implicó el asesinato sistemático de los prisioneros judíos a través
de cámaras de gas e inanición. Al genocidio del pueblo judío se lo conoce hoy
en día como Holocausto, e implicó el asesinato de más de 6 millones de
personas.
Al igual que el fascismo italiano, el nazismo implementó el
control estatal de la economía, controló las relaciones entre obreros y
propietarios, invirtió en la industria pesada orientada al rearme y se lanzó a
una política territorial expansionista a partir de la cual se desencadenó la
Segunda Guerra Mundial.

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